¿Por qué privatizar un spa? La experiencia y sus ventajas
Un espacio privado para recargar energías
- Privatizar un spa es acceder a un espacio privado donde la relajación es total. Las parejas que sueñan con un fin de semana romántico aprecian la intimidad que ofrece un hotel con jacuzzi privado, donde la piscina cubierta o el hammam están a su entera disposición.
- En Champaña, el Royal Champagne ofrece un spa con aspecto de templo dedicado al relax, con nueve cabinas de tratamiento, dos piscinas (interior y exterior), sauna, jacuzzis y un bar de belleza. En este refinado entorno, la pareja disfruta sin ser molestada y se beneficia de una magnífica selección de productos locales para el cuidado corporal y facial.

